Muselinas:¿Qué tipos hay? ¿De qué están hechas? ¿Cómo utilizarlas?

Cuando se acerca el verano muchas personas nos preguntan por las muselinas. ¿Qué tipos hay? ¿De qué están hechas? ¿Cómo utilizarlas? Por eso he pensado que sería interesante hablaros un poco de esta prenda.

Pero empecemos por el principio. La muselina debe su nombre a su lugar de origen: la ciudad de Mosul, en Irak. Sin embargo, la mayoría de las muselinas que encuentras en tiendas provienen de India o Bangladesh. Hoy en día, el nombre “muselina” es muy común, pero hace muchos años se utilizaba la palabra “gasas”.  

Las muselinas son unos pañuelos de tela grandes, suaves, ligeros y transpirables. Son prendas muy prácticas y yo diría que casi imprescindibles para el cuidado del bebé. Las hay de muchos tamaños desde 70 cm a 120 cm y tienen mil usos. La mayoría de las muselinas están confeccionadas en algodón o en bambú. Las muselinas de algodón resultan algo más ligeras y consistentes al tacto y en principio dan algo más de calor. En cambio, las muselinas de bambú cuentan con un tejido con propiedades termo-reguladoras que hacen que resulten más frescas en verano. En Migiraluna encontrarás muselinas con los 2 tejidos.

Siempre os comento los beneficios de las prendas confeccionadas con algodón orgánico, pues reducen el impacto medioambiental y son respetuosos con nuestra piel, pero en este caso, como la prenda se usa sobre todo con los recién-nacidos (que tienen una piel muy fina y sensible), es todavía más importante conocer las diferencias con el algodón convencional.

Para que tengáis una idea, el cultivo del algodón convencional utiliza más del 10% de los pesticidas y más del 25% de los insecticidas que se consumen en el mundo. Estos productos químicos no se eliminan del tejido final (ni tampoco del entorno) por lo que las muselinas de algodón convencional pueden producir irritaciones en las pieles más sensibles. En cambio, el algodón orgánico no lleva ningún fertilizante químico o pesticidas sintéticos, por lo que las muselinas hechas de este algodón reducen la probabilidad de irritaciones. Estas muselinas son más transpirables, mantienen mejor el calor y el frío, y al estar hechas de un producto completamente natural son muy suaves y cómodas.

Las muselinas son prendas muy versátiles que se pueden utilizar no solo con los más bebes pero también con los peques. Aquí os dejo algunos de sus usos más habituales, algunos quizás os sorprendan:

  1. Para arrullar al bebe y darle seguridad
  2. Para limpiar las babitas o la leche
  3. Para abrigarlo del frío o protegerlo del calor
  4. Como doudou de apego (el bebé se acostumbra a su tacto y olor familiar y esto le ayuda a conciliar el sueño)
  5. Como toalla
  6. Para las mamás cuando dan el pecho y necesitan un poco de intimidad
  7. Como disfraz o capa de superhéroe para los hijos mayores
  8. Como parasol, para cubrir el carrito o la ventana del coche

Yo tengo dos hijos de 6 y 10 años y todavía las están usando, ahora en el coche como parasoles, pero también pasaron por la fase de los disfraces.

Como veis, las muselinas son una prenda a la que puedes sacarla mucho partido. En Migiraluna tenemos varios modelos tanto de algodón como de Bambú, para que las puedas ver y tocar . Estaremos encantados de mostrártelas.

Espero que os haya ayudado a clarificar alguna duda que tuvierais a cerca de esta maravillosa prenda

Una sociedad más conectada con la naturaleza 

Cuando en una entrevista le preguntaron a la activista medioambiental Céline Cousteau (la nieta del famoso biólogo marino Jacques Cousteau) por el mayor desafío del mundo en el área medioambiental, ¿sabéis lo que contestó? Pues no fue ni el plástico en los océanos, ni el cambio climático, ni la deforestación del Amazonas. Contestó que el mayor desafío es “la conciencia del ser humano, el hecho de no estar conectados con la Naturaleza, y no considerarla parte de nosotros mismos”.

Estoy muy de acuerdo con ella porque es de ahí – de esa falta de conexión con la naturaleza – que parte la raíz de los problemas medioambientales que tenemos hoy en día. Basta tomar como ejemplo España: más del 84% de nuestra población vive en grandes ciudades, alejados de contacto directo con la naturaleza y eso se traduce en falta de conocimiento y en desconexión emocional con el entorno natural.

¿Como vamos a lograr proteger la naturaleza si cada vez estamos más desconectados de ella? 

Quizás algunos habéis oído hablar de Heike Freire, es pedagoga y autora del libro Educar en Verde. Ella nos habla de la pedagogía verde como una relación cotidiana y continua con la naturaleza. “Se trata de potenciar el roce diario con el entorno natural para que nuestros pequeños vivan experiencias, observen, exploren y sientan cada vez más la tierra como una extensión de ellos mismos”. De esta manera la cuidarán y la defenderán. Heike dice que hay fomentar en los niños el amor al planeta, antes de pedirles que lo salven.

Cuando, durante el fin de semana, llevas a los niños a un parque natural te das cuenta de lo felices que se encuentra y eso pasa porque, al final, todos necesitamos reconectarnos con la naturaleza, está en nuestros genes. Esto es lo que el biólogo Edward Osborne Wilson en 1984 llamó Biofilia, o amor a la naturaleza.Pero, en este caso, se trata de ir más lejos: lo que tenemos que buscar es el contacto cotidiano con la naturaleza y para ello tenemos que conseguir que esta se instale en las ciudades, integrándola en los diseños urbanos. Vivir entre edificios de hormigón y carreteras de asfalto, o incluso en bonitos centros históricos, nos alejan de este sentir natural.  En el colegio de mis hijos no hay un solo árbol en el patio. ¿Como es eso posible?

Nunca en toda la historia de la humanidad los niños habían tenido menos contacto con la naturaleza como ahora y por eso, en el Día Mundial de la Educación Ambiental, he querido hablaros de la importancia de revertir esta situación para que tantos los niños como nosotros, los adultos, sintamos la naturaleza como parte nuestra y nos reconectemos con ella.

Es hora de que pidamos a los responsables de los espacios públicos urbanos y a las escuelas más zonas verdes en nuestras ciudades. Y no como elementos decorativos, sino para crear ese vínculo con la naturaleza que se ha ido perdiendo y que nos ayudará a amarla y protegerla… porque está claro que hoy por hoy lo que estamos haciendo por nuestro planeta no es suficiente.

Para terminar, os dejo el título de varios libros muy interesantes sobre este tema, por si queréis más información. 

  • Biofilia (E.O. Wilson)
  • Biophilia; You+ Nature+ Home (Sally Coulthard), en inglés
  • Los últimos niños en el bosque (Richard Luov)

No hay peor ciego que el que no quiere ver…

En el «Día Internacional Contra El Cambio Climático» me gustaría hablar y reflexionar sobre las multiples evidencias científicas que confirman que el Cambio Climático, resultado de la subida global de las temperaturas, es una realidad y no una mentira inventada por razones ideológicas o financieras.

A pesar de las evidencias, todavía hay personas y organizaciones que, ahora ya sin negar la subida global de las temperaturas, niegan su origen en las actividades humanas. 

Sin ir mas lejos, mi querido padre, que desgraciadamente falleció hace 1 año, era un negacionista. A pesar de ser una persona que creía en la comunidad científica, y que le gustaba contrastar sus opiniones con datos reales, no le preocupaba los más mínimo este tema. Él, como muchos nuevos negacionistas, no negaba el Cambio Climático – porque, hoy por hoy, los datos científicos son irrefutables – pero si creía que el cambio era un fenómeno natural y cíclico, que había ocurrido antes y que, por lo tanto, se estaban exagerando las consecuencias.

Con mi post, hoy quiero brevemente resumir tres de los argumentos que utilizan las personas negacionistas y las respuestas que desmontan esos argumentos basados en datos científicos. 

1. No hay un consenso científico global sobre cambio climático

Esto es claramente falso. Más del 97 % de la comunidad científica afirma que el cambio climático es una realidad y que se está acelerado peligrosamente por la acción del ser humano. Y 97% es la cifra más conservadora: de hecho, un artículo reciente de Europapress menciona una investigación de la universidad de Cornell que sitúa en más del 99,9% los artículos científicos que atribuyen el cambio climático a los seres humanos.

2. El cambio climático es un proceso natural del planeta

Es verdad que ha habido muchos Cambios Climáticos a lo largo de la historia, unos mas paulatinos y otros más abruptos. Contra ninguno de ellos se pudo hacer nada: no había humanos de por medio; pero, aunque los hubiera, no habríamos tenido nada que hacer. Pero ahora sí que podemos intervenir, básicamente porque somos nosotros los que estamos generando el cambio. En esta ocasión, el cambio climático lo está originando un calentamiento global derivado del aumento del efecto invernadero. Y ese efecto invernadero tan excesivo lo está propiciando, sobre todo, el incremento en las emisiones de gases, como el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4) o el Óxido Nitroso (N2O). 

3. Un par grados o tres no son para tanto

Los datos de la NASA muestran que, si tomamos cómo referencia la media de temperaturas de la superficie de la Tierra entre 1951 y 1980, la temperatura aumentó de 1999 a 2020. De hecho, 19 de los años más cálidos han ocurrido desde 2000. El  2020 empató con 2016 como el más caluroso registrado desde que se empezaron a llevar registros en 1880.

Cuando hablamos de temperaturas globales, 2 grados suponen un auténtico desafío. El mundo ya se ha calentado 0.8 ºC desde 1880, y las consecuencias son evidentes: sequías, olas de calor más acentuadas, lluvias más intensas  inundaciones, huracanes cada vez más violentos…

Piénsalo, la diferencia entre cero y un grado centígrado es la diferencia entre el hielo y el agua. Un aumento de 2 grados en las temperaturas globales nos pondrá en una situación muy difícil.

Es evidente que, para una gran mayoría de las personas, el Cambio Climático es una realidad. Pero todavía hay aún muchos negacionistas y personas que prefieren no ver el problema. Desgraciadamente negar, o mirar para otro lado, no solucionará el problema. Y ya no se trata solo de lo que nosotros estamos viviendo, sino de la pesadilla que dejaremos a las futuras generaciones. Como dice el refrán «no hay mayor ciego que el que no quiere ver «…

Si queréis informaros un poco mas, hay multiples documentales que pueden ayudar a entender mejor las causas y consecuencias del grave problema del Cambio Climático. Aquí os dejo algunos de ellos que seguro que os impactarán:

Una Verdad Incómoda (2006)

Cowspiracy (2016) en Netflix

La Era de La Estupidez ( 2009) en Amazon Prime

Planeta Tierra. ¿Somos Historia? 2016 Disney+ o en YouTube (Antes Que Sea Tarde)

2040 (2019) en Amazon Prime

En este post no digo nada que no está ya publicado en miles de artículos pero creía necesario, en un día como hoy, volver a divulgar que el Cambio Climático es una realidad y que, como principales causantes de este cambio, tenemos que involucrarnos para ayudar a frenar los efectos irreparables que está causando.

Ni en invierno, ni en verano, te pongas al sol de plano

¡Supongo que a estas alturas del año muchos estáis leyendo este texto mientras disfrutais de la playa o de la piscina!

Quería aprovechar estos momentos de calor extrema para recalcar la importancia de proteger nuestra piel y la de nuestros peques de los rayos ultravioletas (UV).

Como ya sabéis el sol es uno de los principales causantes del cáncer de piel. En España cada año se diagnostican 78,000 nuevos casos de cáncer de piel, y aunque no es mi objetivo meter miedo, creo que es importante tener esta cifra en la cabeza para actuar en consecuencia.

La ropa es nuestra primera y mas efectiva defensa contra los rayos UV, por eso cuando llega el verano y nos quedamos en bañador es importante tener a nuestro alcance todo lo que nos permita defender nuestra piel. En general, combinar la crema solar con el uso de ropa protectora y gafas de sol es una muy buena opción.

Si hablamos de la ropa, no todas las telas protegen de la misma manera, dependerá de factores como la porosidad de la tela, el tipo de material, el color, el peso y el grosor.

Algunas ropas pueden llevar un tratamiento que evita la penetración de los rayos UV. La clasificación UPF (Ultraviolet Protection Factor) indica la cantidad de radiación que bloquea la prenda. Un UPF 50+ (la máxima calificación) significa que bloquea más del 98% de los rayos UV. Tenéis que tener en cuenta que cualquier valor inferior a UPF30 no se considera protector en absoluto.

La costumbre, sobre todo para los más pequeños, de colocarlos una camiseta de algodón en la playa no es una buena idea. Los tejidos naturales como el algodón o lino no pueden bloquear la radiación solar. Una camiseta de algodón tiene aproximadamente un UPF de 12, pero mojada desciende a 8. ¡Esto equivaldría una protección menor que un factor 15 de crema solar!

Pero quizás os preguntáis cómo podemos saber qué ropa lleva la protección solar. La respuesta la podemos encontrar en las etiquetas de la ropa. Las que llevan la protección tienen que indicar una clasificación UPF. Hoy en día muchos fabricantes ofrecen bañadores con UPF40+ o incluso UPF50+.

Por otra parte, el sombrero es otro complemento clave para resguardar una de las zonas más expuestas del cuerpo: la cabeza. Todos deberíamos usarlo, aunque los expertos ponen especial énfasis en que lo hagan los peques, las personas calvas, y las personas con el pelo muy claro. Los sombreros tienen que cubrir bien la parte de la cabeza, orejas y cuello. Para los peques hay unas fantásticas gorras solares que cubren las partes mas sensibles, además de llevar el tratamiento UPF mencionado anteriormente.

La piel de nuestros peques es muy sensible por lo que es muy importante que no os confíes. El hecho de que sea un día de playa o de piscina nublado no significa que el peque no esté sobre expuesto a la radiación solar y pueda sufrir quemaduras en su piel.

Por todo lo comentado, yo os recomiendo que os equipéis con prendas de baño con tejidos que tengan factor de protección solar mínimo UPF 40+. Y que cubráis a vuestros peques la mayor parte del cuerpo

No quiere decir que no les podáis bañar con bañador o bikini y usar cremas solares resistentes al agua. Pero si van a practicar deportes o pasar bastante rato expuesto a sol lo mejor es usar ropa específica con protección solar.

¡Que tengáis un buen verano!

¡Cumplimos 2 años gracias a ti!

Nos parece mentira que estemos de cumpleaños, pero si, el calendario no engaña: hoy, día 9 de junio, hace 2 años que nuestro proyecto vio la luz en la bonita Plaza del Salvador, en Valladolid.

Nos sentimos privilegiados de poder cumplir 1 año más y de poderlo compartir con vosotros que sois los que nos apoyáis y nos animáis a seguir adelante. 

Al echar la vista atrás nos sentimos orgullosos del camino recorrido. Cada día en estos 2 años nos hemos esforzado por ofreceros productos originales, divertidos y sobre todo sostenibles. Porque nuestro compromiso es el de ayudar a avanzar hacia un mundo en el que cuidar del planeta y de nuestra salud se conviertan en prioridades para todos.

Celebramos nuestro segundo aniversario en un contexto mundial difícil, pero queremos ser optimistas. Al final, ¡somos Giralunas! Personas rebeldes, inquietas e ilusionadas que no se detienen ante las adversidades. Nuestra curiosidad nos mueve a seguir buscando y ofreciendo los mejores productos para vosotros.

Gracias a todos por vuestras visitas a MiGiraluna, de una manera física u online. Gracias por confiar en nosotros para vuestras compras de ropa, juguetes y muchos otros complementos.

Gracias también a nuestras familias por su paciencia infinita y compresión, por esas horas robadas que un proyecto como el nuestro requiere.

En este nuevo año vamos a seguir trabajando con la misma ilusión para que podáis encontrar en nuestra tienda como hasta ahora productos respetuosos con el medio ambiente y la salud de vuestros peques, de calidad y … ¡super divertidos!

¡Seguid acompañándonos!

Dia de La Tierra

Sostenibilidad en el Día de la Tierra

Desde hace unos años se escucha cada vez mas la palabra Sostenibilidad, pero me da la impresión que es una palabra que todavía no se entiende completamente. Por eso en el Día Internacional de la Tierra me gustaría hablar un poquito mas de lo que es la sostenibilidad y de su importancia.

El principio básico de la sostenibilidad (y del desarrollo sostenible) es que no se pueden agotar los recursos disponibles de forma indiscriminada, puesto que no son ilimitados.

Se entiende por Sostenibilidad el desarrollo que es capaz de satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las suyas. La Sostenibilidad se tiene que alcanzar en el medio ambiente, pero también en la economía y en el aspecto social. Los 3 tienen que estar en equilibrio.

En un estudio realizado por la consultora Kantar se concluye que 1 de cada 2 consumidores quiere ser mas sostenible, pero sus prioridades o necesidades se ponen por delante. Por ejemplo, el 82% de los consumidores declara que cuando compra su prioridad es ahorrar dinero (no comprar productos sostenibles). A esto se añaden otras barreras como la desinformación: el 70% afirma no tener suficiente información sobre cómo de éticos y sostenibles son los productos.

Es también importante resaltar que la importancia concedida a los temas de sostenibilidad varía mucho según el país. En España la preocupación principal es la pobreza y hambre, mientras que en los Paises Bajos la preocupación principal es la contaminación por plástico oceánico y microplásticos. Aquí os dejo una tabla con esas diferencias por países que a mi parece muy interesante.

El mayor peligro para nuestro futuro es la apatía

Jane Goodall

Hay una famosa frase de la naturalista y primatóloga Jane Goodall que dice “el mayor peligro para nuestro futuro es la apatía”.  Mucha gente cree que la movilidad ciudadana a nivel personal es inútil, pero en realidad son las acciones personales las que marcan la diferencia. Indudablemente los gobiernos, de una manera coordinada, pueden conseguir un impacto mayor en la sosteniblidad, pero todos nosotros podemos crear un cambio positivo importante, haciendo pequeños ajustes a nuestro día a día o incluso cambiando nuestra forma de vivir. 

Os dejo aquí algunas de las 26 ideas que propone National Geographic para conseguir un futuro mejor:

  1. Come más plantas: reducir el consumo de carne y productos lácteos es una de las formas más eficaces de limitar nuestra huella ecológica, además de sus posibles beneficios para la salud;
  2. Haz picnics sin plástico: solo se recicla en torno al 9 % de los residuos plásticos y el resto acaba en los vertederos, los ríos o el mar;
  3. Compra moda verde: la industria textil es la segunda más contaminante después de la industria petrolera, alimentada por la «moda rápida”. Opta por prendas producidas de forma ética y de calidad, fabricadas con materiales de bajo impacto. Cuando es posible, elige algodón orgánico certificado.

No nos dejemos llevar por la apatía y sigamos cuidando de nuestro plantea.

¡Feliz día de la Tierra!

Día Mundial de la Educación Ambiental

Hoy, 26 de enero, se celebra el Día Mundial de la Educación Ambiental y por eso me gustaría aprovechar la ocasión para enfatizar, todavía más, la importancia de la educación para hacer frente a la crisis climática. 

Como dijo Nelson Mandela, «la educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo» y un cambio radical en nuestra forma de interactuar con la naturaleza es lo que urge. El último informe sobre el estado del clima mundial advierte de que el planeta ha entrado en territorio desconocido, con repercusiones de gran alcance para las generaciones actuales y futuras. Cómo sabéis los últimos siete años van a camino de convertirse en los más cálidos desde que hay registros y el aumento del nivel del mar es cada vez mayor, mientras el hielo desaparece y los océanos se calientan y se acidifican.

Para poder educar a nuestros hijos en todos lo que supone el cuidado del medio ambiente y la transición ecológica, no es posible tener solo una asignatura sobre este tema; se necesita un enfoque global que toque todos lo ámbitos del colegio y en el que se realicen proyectos, se impartan valores y se realicen acciones en favor del medio ambiente.

Durante la conferencia de medio Ambiente de Glasgow del año pasado el tema de la educación ha estado mas presente que nunca. Gobiernos, activistas y educadores expusieron sus puntos de vista sobre cómo reforzar la educación sobre el cambio climático para crear un futuro sostenible.

La Unesco presentó una encuesta que había realizado a profesores a nivel mundial y el 95% está completamente a favor de integrar transversalmente la educación por el medio ambiente (#Teach4ThePlanet). Sin embargo menos del 40% se siente con el material y conocimientos suficientes para poder educar y crear conciencia en los niños y los jóvenes sobre la importancia de cuidar el planeta.

Por otro lado, en esta misma conferencia, la Organización de Estudiantes para la Sostenibilidad pidió:

  1. Mas inversion para profesores
  2. Involucrar a los jóvenes en el desarrollo de la educación sobre el clima
  3. Integrar la educación sobre el clima en todas las asignaturas.

El tema del cambio climático – y la forma cómo está siendo abordado – me recuerda a la película «Don’t Look Up» protagonizada por Leonardo de Caprio. No quiero desvelar de que va la película (os recomiendo que la veáis) pero la idea fundamental es que, a pesar de los muchas evidencias que todos los días tenemos de que algo está cambiando, seguimos sin querer mirarlas, como si todo fuera una gran broma, y nuestra propias vidas y el futuro de nuestros hijos no dependieran de nuestras acciones. ¿Hasta cuándo vamos a seguir mirando hacia otra parte?

Aprender en la Naturaleza

Ahora que hemos empezado el periodo escolar me pongo a pensar todavía más en el papel fundamental que juega la escuela en la educación ambiental de nuestros peques. Los niños de hoy serán los que dirigirán el mundo del mañana y tendrán que hacer frente a grandes desafíos, el más importante de los cuales es casi sin duda el cambio climático. Por eso creo que todos los programas educativos deben tomar muy en serio su sensibilización en el cuidado y protección del medio ambiente.

La pandemia del Covid ha sido muy complicada y ha hecho que muchos de nuestros niños y jóvenes se refugiaran en las pantallas y, como consecuencia, se desconectaran de la naturaleza. Por eso en este momento en el que, poco a poco, volvemos a normalidad, los colegios tienen que empezar a contrarrestar este efecto, incrementando las actividades en el exterior para que nuestros niños, desde una manera más participativa, adquieran un mayor respeto y amor por el medio ambiente.

A través de mis hijos observo que en la mayoría de los casos este aprendizaje se queda en lo meramente teórico, cuando para ser efectivo debería tener un componente mucho más práctico y lúdico. Tenemos que conseguir que ellos hagan del cuidado y la preocupación con la naturaleza un estilo de vida, resultado de sentirla y no solo de estudiarla en los libros.

Es verdad que en las escuelas se ve un esfuerzo cada vez mayor por sensibilizar a los niños en este tema, pero hay muchos recursos y metodologías que pueden ayudar a crear una educación más práctica. Por ejemplo, las escuelas podrían programar más visitas a granjas y viveros, se podría participar en tareas de limpieza de parques y bosques para que los niños puedan darse cuenta del daño que produce la basura al medio ambiente, o crear huertos escolares… ¡Las posibilidades son muchas! 

Además, se ha demostrado (quizás lo habéis leído) que el medio natural hace a los niños mas fuertes para afrontar el estrés y desarrolla sus capacidades de creatividad y resolución de problemas. Los expertos han definido un nuevo “trastorno por déficit de naturaleza” que se vincula a diversas patologías como la obesidad, déficit de atención y la falta de vitamina D. Por eso insisten en la importancia de estar en contacto con la naturaleza el mayor tiempo posible. 

Todo esto ya lo había notado el filósofo Henry David Thoreau cuando en el siglo XIX escribió: 

Di un paseo por el bosque y salí más alto que los árboles

Por Ciudades Accesibles

¿Alguna vez te has preguntado cuántas personas hay con algún tipo de de discapacidad en España? Según el Observatorio de la Discapacidad, la respuesta es 4,12 millones de personas – o el ¡9% de la población!

En términos generales, estos 4,12 millones de personas personas afrontan en menor o mayor grado distintas situaciones discriminatorias, circunstancia que se ve multiplicada al añadirse factores como el hábitat, el origen étnico, el género o la edad.

Una parte muy significativa de estas situaciones discriminatorias es provocada de manera indirecta, debido a la inadecuación de las condiciones del entorno o a las limitaciones en el diseño de los bienes, productos. Por ejemplo, si los autobuses no tienen rampa, las personas que usan silla de ruedas estarán siendo discriminadas al no poder aprovechar el transporte publico para desplazarse.

Otra situación discriminatoria muy habitual la observamos en los parques infantiles. ¿Cuántos parques infantiles conoces en la que los niños con alguna discapacidad puedan jugar? Existen ya normativas de cómo debe de ser un parque infantil accesible para TODOS los niños y niñas, pero estas son en general poco detalladas y casi nunca se aplican. Efectivamente, los niños con discapacidad son muchas veces los grandes olvidados, al no tener voz propia como colectivo. 

Para que todos podamos disfrutar de las mismas oportunidades que nos presenta nuestro entorno, nuestras ciudades tienen que ser accesibles. Pero la accesibilidad en el entorno urbano es aún una asignatura pendiente para la gran mayoría de las ciudades españolas. 

Desde hace 10 años la Comisión europea convoca un concurso para premiar a la ciudad más accesible. La primera y única ciudad española que ha conseguido ese premio ha sido Ávila en 2011! En el 2020 Castelló de la Plana ha conseguido un merecido segundo premio. El primer premio fue para Varsovia.

Ojalá todos los ayuntamientos pongan en su agenda mejorar la accesibilidad de su ciudad como una prioridad. Nosotros, como comercio, también queremos eliminar barreras, por eso, hace ya unos meses pusimos una pequeña rampa para que todos podáis visitarnos. No es mucho, ni es todo lo que podríamos hacer, pero es un primero paso.

Estoy segura que si todos somos sensibles a este importante problema y le damos la visibilidad suficiente, conseguiremos que nuestras ciudades se vayan transformando en un entorno donde todos tengamos las mismas oportunidades.

Por si quieres saber mas sobre el premio a la accesibilidad de la Comisión Europea aquí os dejo este enlace.

¡Celebramos 1 año!

Estamos de fiesta, porque hace un año, en un día soleado como hoy, MiGiraluna daba sus primeros pasos.

Muchos meses habían pasado desde que el proyecto empezara a tomar forma en nuestras cabezas. Nos entusiasmamos con la idea de abrir una tienda-taller que fuera única, no solo en sus productos, pero también en su compromiso con la lucha por un medio ambiente saludable y un consumo sostenible.

Creíamos – y seguimos creyendo – que los niños son el motor del cambio y que nosotros – como padres y madres, familia, educadores o amigos – tenemos que inspirarles a pensar en un mundo diferente, en un mundo mejor. A estos niños les llamamos “Giralunas” porque, al contrario de los Girasoles, son capaces de mirar con otros ojos y sumergirse en un mundo lleno de posibilidades.

Nos pusimos manos a la obra para conseguir ofrecer un conjunto de marcas que compartiesen nuestra misma visión. Tendrían que fabricar y vender ropa y juguetes sostenibles, de gran calidad y con un diseño divertido y original.

Un año después, en medio de una pandemia que nadie vio venir y que nos confinó varios meses, nos sentimos orgullosos del trabajo realizado y de la acogida que MiGiraluna ha tenido.

En este día tan especial queremos agradecer a todos y a todas el tiempo dedicado, el cariño y la empatía que nos habéis demostrado durante vuestras visitas a nuestra tienda.

Mil gracias porque, a pesar de las difíciles circunstancias del comienzo, nos habéis llenado de energía para continuar trabajando en este proyecto.

Seguiremos trabajando con la misma ilusión y dedicación para ofreceros productos que se adecuen a vuestras necesidades y para ayudaros en vuestra elección.

¡Nos vemos pronto!

Sonia, Sergio, Ines y Tomás