¡Cumplimos 2 años gracias a ti!

Nos parece mentira que estemos de cumpleaños, pero si, el calendario no engaña: hoy, día 9 de junio, hace 2 años que nuestro proyecto vio la luz en la bonita Plaza del Salvador, en Valladolid.

Nos sentimos privilegiados de poder cumplir 1 año más y de poderlo compartir con vosotros que sois los que nos apoyáis y nos animáis a seguir adelante. 

Al echar la vista atrás nos sentimos orgullosos del camino recorrido. Cada día en estos 2 años nos hemos esforzado por ofreceros productos originales, divertidos y sobre todo sostenibles. Porque nuestro compromiso es el de ayudar a avanzar hacia un mundo en el que cuidar del planeta y de nuestra salud se conviertan en prioridades para todos.

Celebramos nuestro segundo aniversario en un contexto mundial difícil, pero queremos ser optimistas. Al final, ¡somos Giralunas! Personas rebeldes, inquietas e ilusionadas que no se detienen ante las adversidades. Nuestra curiosidad nos mueve a seguir buscando y ofreciendo los mejores productos para vosotros.

Gracias a todos por vuestras visitas a MiGiraluna, de una manera física u online. Gracias por confiar en nosotros para vuestras compras de ropa, juguetes y muchos otros complementos.

Gracias también a nuestras familias por su paciencia infinita y compresión, por esas horas robadas que un proyecto como el nuestro requiere.

En este nuevo año vamos a seguir trabajando con la misma ilusión para que podáis encontrar en nuestra tienda como hasta ahora productos respetuosos con el medio ambiente y la salud de vuestros peques, de calidad y … ¡super divertidos!

¡Seguid acompañándonos!

Dia de La Tierra

Sostenibilidad en el Día de la Tierra

Desde hace unos años se escucha cada vez mas la palabra Sostenibilidad, pero me da la impresión que es una palabra que todavía no se entiende completamente. Por eso en el Día Internacional de la Tierra me gustaría hablar un poquito mas de lo que es la sostenibilidad y de su importancia.

El principio básico de la sostenibilidad (y del desarrollo sostenible) es que no se pueden agotar los recursos disponibles de forma indiscriminada, puesto que no son ilimitados.

Se entiende por Sostenibilidad el desarrollo que es capaz de satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las suyas. La Sostenibilidad se tiene que alcanzar en el medio ambiente, pero también en la economía y en el aspecto social. Los 3 tienen que estar en equilibrio.

En un estudio realizado por la consultora Kantar se concluye que 1 de cada 2 consumidores quiere ser mas sostenible, pero sus prioridades o necesidades se ponen por delante. Por ejemplo, el 82% de los consumidores declara que cuando compra su prioridad es ahorrar dinero (no comprar productos sostenibles). A esto se añaden otras barreras como la desinformación: el 70% afirma no tener suficiente información sobre cómo de éticos y sostenibles son los productos.

Es también importante resaltar que la importancia concedida a los temas de sostenibilidad varía mucho según el país. En España la preocupación principal es la pobreza y hambre, mientras que en los Paises Bajos la preocupación principal es la contaminación por plástico oceánico y microplásticos. Aquí os dejo una tabla con esas diferencias por países que a mi parece muy interesante.

El mayor peligro para nuestro futuro es la apatía

Jane Goodall

Hay una famosa frase de la naturalista y primatóloga Jane Goodall que dice “el mayor peligro para nuestro futuro es la apatía”.  Mucha gente cree que la movilidad ciudadana a nivel personal es inútil, pero en realidad son las acciones personales las que marcan la diferencia. Indudablemente los gobiernos, de una manera coordinada, pueden conseguir un impacto mayor en la sosteniblidad, pero todos nosotros podemos crear un cambio positivo importante, haciendo pequeños ajustes a nuestro día a día o incluso cambiando nuestra forma de vivir. 

Os dejo aquí algunas de las 26 ideas que propone National Geographic para conseguir un futuro mejor:

  1. Come más plantas: reducir el consumo de carne y productos lácteos es una de las formas más eficaces de limitar nuestra huella ecológica, además de sus posibles beneficios para la salud;
  2. Haz picnics sin plástico: solo se recicla en torno al 9 % de los residuos plásticos y el resto acaba en los vertederos, los ríos o el mar;
  3. Compra moda verde: la industria textil es la segunda más contaminante después de la industria petrolera, alimentada por la «moda rápida”. Opta por prendas producidas de forma ética y de calidad, fabricadas con materiales de bajo impacto. Cuando es posible, elige algodón orgánico certificado.

No nos dejemos llevar por la apatía y sigamos cuidando de nuestro plantea.

¡Feliz día de la Tierra!

Día Mundial de la Educación Ambiental

Hoy, 26 de enero, se celebra el Día Mundial de la Educación Ambiental y por eso me gustaría aprovechar la ocasión para enfatizar, todavía más, la importancia de la educación para hacer frente a la crisis climática. 

Como dijo Nelson Mandela, «la educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo» y un cambio radical en nuestra forma de interactuar con la naturaleza es lo que urge. El último informe sobre el estado del clima mundial advierte de que el planeta ha entrado en territorio desconocido, con repercusiones de gran alcance para las generaciones actuales y futuras. Cómo sabéis los últimos siete años van a camino de convertirse en los más cálidos desde que hay registros y el aumento del nivel del mar es cada vez mayor, mientras el hielo desaparece y los océanos se calientan y se acidifican.

Para poder educar a nuestros hijos en todos lo que supone el cuidado del medio ambiente y la transición ecológica, no es posible tener solo una asignatura sobre este tema; se necesita un enfoque global que toque todos lo ámbitos del colegio y en el que se realicen proyectos, se impartan valores y se realicen acciones en favor del medio ambiente.

Durante la conferencia de medio Ambiente de Glasgow del año pasado el tema de la educación ha estado mas presente que nunca. Gobiernos, activistas y educadores expusieron sus puntos de vista sobre cómo reforzar la educación sobre el cambio climático para crear un futuro sostenible.

La Unesco presentó una encuesta que había realizado a profesores a nivel mundial y el 95% está completamente a favor de integrar transversalmente la educación por el medio ambiente (#Teach4ThePlanet). Sin embargo menos del 40% se siente con el material y conocimientos suficientes para poder educar y crear conciencia en los niños y los jóvenes sobre la importancia de cuidar el planeta.

Por otro lado, en esta misma conferencia, la Organización de Estudiantes para la Sostenibilidad pidió:

  1. Mas inversion para profesores
  2. Involucrar a los jóvenes en el desarrollo de la educación sobre el clima
  3. Integrar la educación sobre el clima en todas las asignaturas.

El tema del cambio climático – y la forma cómo está siendo abordado – me recuerda a la película «Don’t Look Up» protagonizada por Leonardo de Caprio. No quiero desvelar de que va la película (os recomiendo que la veáis) pero la idea fundamental es que, a pesar de los muchas evidencias que todos los días tenemos de que algo está cambiando, seguimos sin querer mirarlas, como si todo fuera una gran broma, y nuestra propias vidas y el futuro de nuestros hijos no dependieran de nuestras acciones. ¿Hasta cuándo vamos a seguir mirando hacia otra parte?

Aprender en la Naturaleza

Ahora que hemos empezado el periodo escolar me pongo a pensar todavía más en el papel fundamental que juega la escuela en la educación ambiental de nuestros peques. Los niños de hoy serán los que dirigirán el mundo del mañana y tendrán que hacer frente a grandes desafíos, el más importante de los cuales es casi sin duda el cambio climático. Por eso creo que todos los programas educativos deben tomar muy en serio su sensibilización en el cuidado y protección del medio ambiente.

La pandemia del Covid ha sido muy complicada y ha hecho que muchos de nuestros niños y jóvenes se refugiaran en las pantallas y, como consecuencia, se desconectaran de la naturaleza. Por eso en este momento en el que, poco a poco, volvemos a normalidad, los colegios tienen que empezar a contrarrestar este efecto, incrementando las actividades en el exterior para que nuestros niños, desde una manera más participativa, adquieran un mayor respeto y amor por el medio ambiente.

A través de mis hijos observo que en la mayoría de los casos este aprendizaje se queda en lo meramente teórico, cuando para ser efectivo debería tener un componente mucho más práctico y lúdico. Tenemos que conseguir que ellos hagan del cuidado y la preocupación con la naturaleza un estilo de vida, resultado de sentirla y no solo de estudiarla en los libros.

Es verdad que en las escuelas se ve un esfuerzo cada vez mayor por sensibilizar a los niños en este tema, pero hay muchos recursos y metodologías que pueden ayudar a crear una educación más práctica. Por ejemplo, las escuelas podrían programar más visitas a granjas y viveros, se podría participar en tareas de limpieza de parques y bosques para que los niños puedan darse cuenta del daño que produce la basura al medio ambiente, o crear huertos escolares… ¡Las posibilidades son muchas! 

Además, se ha demostrado (quizás lo habéis leído) que el medio natural hace a los niños mas fuertes para afrontar el estrés y desarrolla sus capacidades de creatividad y resolución de problemas. Los expertos han definido un nuevo “trastorno por déficit de naturaleza” que se vincula a diversas patologías como la obesidad, déficit de atención y la falta de vitamina D. Por eso insisten en la importancia de estar en contacto con la naturaleza el mayor tiempo posible. 

Todo esto ya lo había notado el filósofo Henry David Thoreau cuando en el siglo XIX escribió: 

Di un paseo por el bosque y salí más alto que los árboles

Por Ciudades Accesibles

¿Alguna vez te has preguntado cuántas personas hay con algún tipo de de discapacidad en España? Según el Observatorio de la Discapacidad, la respuesta es 4,12 millones de personas – o el ¡9% de la población!

En términos generales, estos 4,12 millones de personas personas afrontan en menor o mayor grado distintas situaciones discriminatorias, circunstancia que se ve multiplicada al añadirse factores como el hábitat, el origen étnico, el género o la edad.

Una parte muy significativa de estas situaciones discriminatorias es provocada de manera indirecta, debido a la inadecuación de las condiciones del entorno o a las limitaciones en el diseño de los bienes, productos. Por ejemplo, si los autobuses no tienen rampa, las personas que usan silla de ruedas estarán siendo discriminadas al no poder aprovechar el transporte publico para desplazarse.

Otra situación discriminatoria muy habitual la observamos en los parques infantiles. ¿Cuántos parques infantiles conoces en la que los niños con alguna discapacidad puedan jugar? Existen ya normativas de cómo debe de ser un parque infantil accesible para TODOS los niños y niñas, pero estas son en general poco detalladas y casi nunca se aplican. Efectivamente, los niños con discapacidad son muchas veces los grandes olvidados, al no tener voz propia como colectivo. 

Para que todos podamos disfrutar de las mismas oportunidades que nos presenta nuestro entorno, nuestras ciudades tienen que ser accesibles. Pero la accesibilidad en el entorno urbano es aún una asignatura pendiente para la gran mayoría de las ciudades españolas. 

Desde hace 10 años la Comisión europea convoca un concurso para premiar a la ciudad más accesible. La primera y única ciudad española que ha conseguido ese premio ha sido Ávila en 2011! En el 2020 Castelló de la Plana ha conseguido un merecido segundo premio. El primer premio fue para Varsovia.

Ojalá todos los ayuntamientos pongan en su agenda mejorar la accesibilidad de su ciudad como una prioridad. Nosotros, como comercio, también queremos eliminar barreras, por eso, hace ya unos meses pusimos una pequeña rampa para que todos podáis visitarnos. No es mucho, ni es todo lo que podríamos hacer, pero es un primero paso.

Estoy segura que si todos somos sensibles a este importante problema y le damos la visibilidad suficiente, conseguiremos que nuestras ciudades se vayan transformando en un entorno donde todos tengamos las mismas oportunidades.

Por si quieres saber mas sobre el premio a la accesibilidad de la Comisión Europea aquí os dejo este enlace.

¡Celebramos 1 año!

Estamos de fiesta, porque hace un año, en un día soleado como hoy, MiGiraluna daba sus primeros pasos.

Muchos meses habían pasado desde que el proyecto empezara a tomar forma en nuestras cabezas. Nos entusiasmamos con la idea de abrir una tienda-taller que fuera única, no solo en sus productos, pero también en su compromiso con la lucha por un medio ambiente saludable y un consumo sostenible.

Creíamos – y seguimos creyendo – que los niños son el motor del cambio y que nosotros – como padres y madres, familia, educadores o amigos – tenemos que inspirarles a pensar en un mundo diferente, en un mundo mejor. A estos niños les llamamos “Giralunas” porque, al contrario de los Girasoles, son capaces de mirar con otros ojos y sumergirse en un mundo lleno de posibilidades.

Nos pusimos manos a la obra para conseguir ofrecer un conjunto de marcas que compartiesen nuestra misma visión. Tendrían que fabricar y vender ropa y juguetes sostenibles, de gran calidad y con un diseño divertido y original.

Un año después, en medio de una pandemia que nadie vio venir y que nos confinó varios meses, nos sentimos orgullosos del trabajo realizado y de la acogida que MiGiraluna ha tenido.

En este día tan especial queremos agradecer a todos y a todas el tiempo dedicado, el cariño y la empatía que nos habéis demostrado durante vuestras visitas a nuestra tienda.

Mil gracias porque, a pesar de las difíciles circunstancias del comienzo, nos habéis llenado de energía para continuar trabajando en este proyecto.

Seguiremos trabajando con la misma ilusión y dedicación para ofreceros productos que se adecuen a vuestras necesidades y para ayudaros en vuestra elección.

¡Nos vemos pronto!

Sonia, Sergio, Ines y Tomás

Despierta tu curiosidad

Seguro que todos los que tenéis peques – o pasáis tiempo con ellos – os habéis encontrado en uno de esos momentos en los que solo la paciencia y el ingenio os han permitido hacer frente a su marea infinita de preguntas.

¿Mama por qué me persigue el sol? ¿Papa por qué se mueven las hojas? ¿Mama por qué es azul el cielo? ¿Abuela por qué me persigue mi sombra?… 🙂 Se ha calculado que un niño en edad preescolar puede hacer 76 preguntas de media por hora – todo esto mientras dibuja, juega al escondite y hace viajes a miles de mundos imaginarios…. 

No está mal, ¿verdad?

Afortunadamente los niños nacen con una curiosidad maravillosa que les empuja a preguntar, a explorar y a experimentar todas las cosas desconocidas que el mundo les ofrece. Y son muchas las veces en que las respuestas no les gustan, se encuentran con cosas poco interesantes, o sus experimentos no dan los resultados esperados. Aún así, mientras son niños, su curiosidad sigue intacta.

La curiosidad es posiblemente una de las cualidades mas importantes que podemos poseer: nos hace estar más activos y nos obliga a ejercitar el músculo que es nuestro cerebro; nos permite anticipar y reconocer nuevas ideas; nos permite ver nuevos mundos y nuevas posibilidades que de otro modo se encuentran invisibles; y hace que nuestras vidas sean más excitantes y tengan mas sentido.

La mayoría de los grandes descubrimientos e invenciones de la historia son fruto de la curiosidad. De hecho, la curiosidad es uno de los rasgos mas importantes de los genios. Albert Einstein decía no tengo ningún talento especial, solo soy apasionadamente curioso. (Bueno, ¡aparentemente era también muy modesto!)

No tengo ningún talento especial, solo soy apasionadamente curioso.

Albert Einstein

Nosotros, como padres o familiares, tenemos la responsabilidad de seguir estimulando esa curiosidad que es, en definitiva, el motor de aprendizaje.

¿Y cómo podemos nosotros estimular esa curiosidad? Aquí os dejo algunas ideas:

  • Responde a todas sus preguntas de forma sincera, explícaselo con vocabulario sencillo y adecuado para su edad
  • Fomenta su espíritu crítico, animándole a encontrar algunas respuestas por sí mismo mediante otras preguntas 
  • Anímale a realizar juegos de rol donde se ponga en el papel de otro y utilice la imaginación ante una situación concreta
  • Realiza el mayor número de actividades en contacto con la naturaleza, pues es una de las mejores formas de fomentar el aprendizaje, la creatividad y la curiosidad innata de los niños
  • Lee en familia curiosidades para que coja el gusto por descubrir y aprender nuevas cosas

En MiGiraluna siempre hemos tenido claro que la curiosidad es fundamental para crear habilidades de aprendizaje en una edad temprana y desarrollar el talento. Por eso, tanto en la selección de nuestros juguetes, como en la realización de nuestros talleres, buscamos juegos y actividades que estimulan la curiosidad e imaginación de los mas pequeños.

Ven a visitarnos y descubre todos nuestros productos y talleres o visita nuestra tienda online.

La Jerarquía de las Necesidades de Compra

Si alguna vez has hecho un curso de psicología para principiantes, probablemente estés familiarizado con la jerarquía de necesidades de Maslow – también conocida como la pirámide de Maslow – que categoriza las necesidades del ser humano en cinco niveles. En el nivel más bajo de la jerarquía se encuentran las necesidades básicas – incluyendo la respiración, la alimentación, la salud o el sueño, entre otras – que se deben satisfacer antes de que podamos alcanzar el nivel más alto de necesidades.

Sarah Lazarovic, una ilustradora canadiense, imaginó una nueva jerarquía que visualiza lo que deberían ser las necesidades de compra. Lazarovic coloca la compra en el último nivel, la última opción a tomar después de que se hayan considerado todas las demás. La idea no es que dejemos de comprar, pero que lo hagamos de forma consciente, cuando nos aporte valor y después de considerar otras alternativas más sostenibles.

En MiGiraluna creemos en la pirámide de las necesidades del comprador, pero decidimos adaptarla ligeramente para reflejar dos puntos que nos definen como comercio y que buscamos incorporar en los productos que seleccionamos para vender: el respeto por el medio ambiente y el comercio justo.

Nuestra versión de la pirámide de Lazarovic está compuesta por los siguientes niveles:

1. Usa lo que tienes

¡Este debe ser el objetivo número uno de todo comprador ético! Si bien puede parecer obvio, este nivel alerta de la necesidad de hacer un buen uso de lo que ya se tiene y frenar hábitos de compra sin sentido y derrochadores.

El mercado tradicional nos ha convencido de que la fórmula del “usar y tirar” nos permite renovar constantemente nuestro guardarropa. Es decir, que nos podemos deshacer de las prendas que hace no tanto tiempo compramos y, casi de inmediato, las podemos reemplazar acudiendo a las grandes tiendas y a los centros comerciales.

Las ropas de “usar y tirar” son baratas, pero esta formula tiene costes escondidos muy altos que todos acabamos pagando. Sabías, por ejemplo, que en España, el 90% de las prendas que se desechan acaban en el vertedero? Esto supone un desperdicio de ¡800.000 toneladas de materiales textiles cada año. ¿Sabías que la huella de carbono resultante de producir una camiseta nueva es igual a la que produce un coche en un viaje de 50 km?

Usar lo que tenemos es el punto de partida para crear hábitos de compra inteligentes, motivados por la necesidad o el valor real que los artículos nos aportan y no por el hecho de que estén rebajados o en promoción.

2. Recicla

La ropa que llevamos puesta está, en gran parte, elaborada a partir de cuatro materiales: algodón, lana, seda o fibras sintéticas. Independientemente del origen del material, la fabricación de ropa – si no es ecológica – exige el uso de procesos que perjudican el medio ambiente, por ejemplo, la producción de tintes, los recubrimientos, el blanqueo y la mercerización.

En el caso de las fibras sintéticas – como el nylon, el perlé o la lycra – su fabricación tiene un efecto nocivo en la atmósfera, pues resultan de procesos químicos derivados de la extracción y el tratamiento del petróleo.

De ahí la importancia de reciclar y dar una nueva vida a la ropa que ya no usemos o que haya dejado de ser útil. Hacerlo supone un menor impacto medioambiental, pues además de evitar esos procesos dañinos para el medioambiente, también contribuye al ahorro de agua y energía y a una menor producción de residuos.

En el caso de nuestra pirámide reciclar ropa no debe entenderse como regalar ropa a otras personas o dejar las prendas en los contenedores cercanos a tu casa, aunque esto también se pueda y se deba hacer. Se trata de darles una nueva vida a esas prendas que ya no usas, convirtiéndolas en otras nuevas o en accesorios diferentes.

3. Intercambia (o pide prestado)

Un estudio realizado en Reino unido reveló que en media tan solo usamos siete veces nuestras ropas antes de olvidarlas en el armario – ¿no seria entonces mejor intercambiarlas? El intercambio es otra forma eficiente de reducir el impacto de la moda en le medioambiente que además nos permite obtener un nuevo artículo de vestuario de forma gratuita.

En muchos países europeos se ha establecido la costumbre de realizar eventos donde se pueden intercambiar prendas, juguetes u otros objetos usados. Las llamadas swap parties son “fiestas” (meriendas, desayunos o pica picas…) en el que cada persona invitada trae un determinado número de prendas, que está en buen estado pero que ya no aprovecha, y las intercambia con personas para actualizar un poco su armario. Y en Valladolid ha habido en el pasado iniciativas de trueque de ropa usada como la que organizó la ONG SODePaz en el bar El Penicilino.

Pedir ropa prestada a amigos o familia también contribuye para establecer buenos hábitos de compra y evitar el desperdicio. ¿Cuantos de nosotros hemos comprado ropa para un evento (una boda, un bautizo, una noche especial) y no hemos vuelto a usar desde entonces?

4. Compra segunda mano

Según un estudio de la plataforma web ThredUp, el mercado de ropa de segunda mano representará en 2029 el 19% del armario de los consumidores, frente al 3% en 2009. Este rápido crecimiento en el sector es reflejo de la creciente demanda de sostenibilidad ecológica entre los consumidores, una tendencia particularmente acentuada entre los compradores más jóvenes.

En España, sin embargo, somos muy reacios a comprar prendas de segunda mano. Solo el 29% ha oído hablar de economía circular (modelo que incluye el mercado de segunda mano, el reciclaje y el upcycling), a pesar de que en teoría somos uno de los mercados que más importancia da a la sostenibilidad, según otro estudio.

Al comprar y vender prendas de segunda mano mostramos aprecio por la ropa (asegurando que disfruten de una «segunda oportunidad»), reducimos nuestro impacto directo en el medio ambiente y, en algunos casos, ayudamos a financiar los proyectos de desarrollo social o ambiental que llevan a cabo algunas de las ONG y tiendas que venden esas mismas ropas.

5. Hazlo tu mismo

Confeccionar nuestra propia ropa requerirá tiempo y materiales, pero puede ser más económico y divertido. Naturalmente nos asaltan dudas en el momento de empezar la tarea: ¿Tengo la habilidad necesaria para hacer lo que quiero? Valdrá la pena? ¿Seré capaz de convertir un jersey viejo en una bolsa de mano?…

Los recursos que disponemos online son un buen punto de partida y una excelente manera de educarnos sobre una enorme variedad de temas; si lo deseas y si existe en tu cabeza, entonces probablemente haya una guía de “Cómo hacer” flotando en el ciberespacio. Hacer algo para ti mismo puede ser muy gratificante y resultar en una prenda más personalizada – y por lo tanto con mas valor emocional – pero también puede significar que, al rescatar y usar materiales que ya tienes, estés ahorrando recursos naturales.

6. Compra (solo lo que necesitas, eco, ético y de calidad)

Y porque, al final, siguen siendo muchas las razones que nos pueden llevar a querer adquirir productos nuevos, en el nivel mas alto de la pirámide está la Compra. En este caso, en MiGiraluna estamos convencidos de que es muy importante asegurarnos que compramos en tiendas comprometidas con la sostenibilidad y el medio ambiente, y que venden ropas de calidad. Pero atención: aunque muchas tiendas y fabricantes proclaman su compromiso con el medio ambiente, muchas solo están haciendo el llamado greenwashing, esto es, se suben al carro ecológico para poder atraer a consumidores cada vez mas conscientes con la necesidad de cambiar nuestros hábitos de compra, pero sus acciones internas no son, en general, consecuentes.

Al terminar este post, sugerimos que veáis este video realizado por Interferències para la Campaña Ropa Limpia, representada en España por la federación de ONG SETEM en defensa de una moda sostenible. El video tiene 10 años pero sigue – infelizmente – tan relevante como entonces.

Cortometraje ’38’

La Jerarquía de Necesidades de Compra es una forma de pensar útil cuando se contempla la compra de ropa. Nos ayuda a renovar nuestro guardarropa sin tener que necesariamente comprar cuando algo que tenemos se vuelve obsoleto o simplemente ya no se necesita. La compra seguirá siendo importante, porque además comprar es algo que nos satisface. Pero si adoptamos la jerarquía de necesidades con más frecuencia, nuestros guardarropas serán más sostenibles, al igual que nuestro medio ambiente.

¡Es hora de pasar a la acción!

A finales de 2020, durante un discurso sobre el estado del planeta en la Universidad de Columbia, en Nueva York, el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, urgió a hacer las paces con la naturaleza e hizo una llamada urgente a todos los países a revertir la situación en la que estamos.

Las pruebas hablan por sí solas: un 75% de los ecosistemas terrestres y un 66% de los marinos ya están gravemente alterados; 420 millones de hectáreas de bosque se han perdido (el equivalente a 820 millones campos de futbol o 8,4 veces la superficie de España); y cerca de un millón de los ocho millones de especies de animales y plantas que existen están al borde la extinción. Lo mas preocupante de todo esto es que estas cifras – que son solo algunas – se han alcanzado durante los últimos 40 años.

Y es que, aunque nuestra conciencia ambiental está aumentando, llevamos un nivel de vida que está muy por encima de las posibilidades del planeta. Cada año, el Global Footprint Network (un instituto de investigación americano) publica un estudio que realiza valoraciones del consumo de recursos a escala global. De acuerdo con los autores, la Humanidad requiere cada año una cantidad de recursos que para ser producidos de forma sostenible tendrían que proceder de un planeta y medio como el nuestro.

Hemos empezado un nuevo año – que todos deseamos que sea mejor que el que dejamos atrás – y seguro que todos nos hemos puesto proyectos para estrenar y retos para alcanzar… ¿Por qué no, entonces, añadir a nuestros propósitos “conciliarnos con la Naturaleza” (sino esta ya en la lista)?

Es el momento de que cambiemos de mentalidad y de que empecemos a darnos cuenta de que no podemos, ni debemos, controlar la naturaleza: formamos parte de ella al mismo tiempo que es nuestra casa, pero no nos pertenece. Por eso hay que respetarla y admirarla. Si la naturaleza tiene salud, sus inquilinos, que somos nosotros, también tendrán, y los que vendrán después también.

La relación entre Medio Ambiente y Salud está científicamente documentada desde hace años. El Informe Lalonde, publicado en Canadá en 1974, ya señalaba al Medio Ambiente como uno de los cuatro principales determinantes que afectan a la salud de los individuos y comunidades. Según la OMS, casi un cuarto de las muertes mundiales es debido a factores medioambientales: contaminación de aire, agua y suelo, exposición a productos químicos y radiación ultravioleta, entre otros.

En MiGiraluna nuestro compromiso este año es seguir trabajando con esas marcas que claramente apuestan por la sostenibilidad del planeta, ofreciendo ropa ecológica y ética. Por supuesto es importante la estética, pero lo que hay detrás de cada prenda es aún mas importante. 

Os deseamos un feliz año, donde nos podamos de nuevo volver a abrazar y tengamos el tiempo y la energía para pasar a la acción nuestros propósitos de reconciliarnos con la naturaleza.

Mascarillas, nuestra segunda piel

Hola,

Yo era de las ingenuas que pensaba que las mascarillas tendrían que ser usadas por un corto periodo y que pronto no serian mas que una anécdota. Pero – siete meses después – aquí estamos, ¡usándolas a diario! Las mascarillas son ya una prenda obligada en nuestras vidas, y casi como una segunda piel.

Durante este mes me he dado cuenta de que muchas personas, a la hora de comprar una mascarilla reutilizable de tela, lo que mas miran es si el estampado les gusta o no. ¡Por supuesto tiene su importancia porque la llevamos con nosotros mas de 8 horas diarias! Pero lo mas importante, al escoger una mascarilla de calidad, es hacer las siguientes preguntas:

1. ¿Cuál es su eficacia de filtración?

2. ¿Cuál es su tasa de respirabilidad?

3. ¿De qué tejido o material textil están hechas?  

Pues si, casi parece que ahora vamos a tener que sacar una asignatura de física para poder usar mascarilla, pero si tenéis unos minutos, os intento explicar con pocas palabras lo que significa todo esto y así podréis escoger mascarillas bonitas, confortables y efectivas.

Eficacia de filtración

De acuerdo con la norma UNE 0065-2020, las mascarillas higiénicas cumplen su función si el tejido tiene una eficacia de filtración bacteriana (EFB) mayor o igual al 90%. Aunque el coronavirus no es una bacteria, este estándar ya nos asegura un nivel de protección razonable de filtración para el virus.

La otra condición importante impuesta por esta norma es que el material filtrante debe poder mantener estas condiciones durante al menos 5 lavados. Si no, no podemos hablar de una mascarilla reutilizable. ¡Así de sencillo!

Tasa de respirabilidad

Hay mascarillas por ahí que posiblemente no dejan entrar el virus, pero casi necesitas ser un campeón de apnea para llevarlas puestas. Estas mascarillas tienen una alta tasa de respirabilidad. Y esto es un punto muy importante: una alta tasa de respirabilidad nos obligará a hacer mas esfuerzo en el momento de coger aire, lo que además de ser incómodo puede ser peligroso para personas con problemas respiratorios. La respirabilidad del tejido se mide en Pascales por cm2 y en este caso debe ser menor al 60 Pa/cm2. Hay algunas mascarillas que cumplen el criterio de filtrabilidad, pero la respirabilidad es mayor que 60, así que no cumplen la normativa de las mascarillas higiénicas.

El tejido o el material textil

Muchas mascarillas reutilizables que encontramos son de materiales sintéticos que pueden producir alergias y cuando se tiran se convierten en residuos difíciles de reciclar. Por eso, es recomendable escoger telas que, como mínimo, tienen el certificado Oeko-Tex (que certifica que están libres de sustancias nocivas para nuestra piel) y son 100% de algodón. 

Si podemos elegir telas de algodón orgánico todavía mejor porque, como comentaba en mi post sobre los beneficios del algodón orgánico, no solo es mas saludable, sino que estamos contribuyendo a la mejora del medio ambiente y a las condiciones de trabajo y salud de los agricultores.

¡Y con esto ya podéis aprobar la asignatura! Ojalá que pronto este blog no tenga ninguna utilidad. Mientras tanto, espero que os ayude en el momento de comprar vuestra próxima mascarilla.

¡Buen inicio del Otoño!